¿Cómo se relaciona el plazo con el perfil de inversor?
El perfil de inversor refleja tu nivel de tolerancia al riesgo, y esto está muy relacionado con los plazos de inversión. Veamos cómo puede estar compuesta una cartera según cada perfil:
Perfil Conservador
Este perfil prefiere la seguridad por sobre la rentabilidad, buscando minimizar riesgos. Su objetivo principal es preservar el capital, incluso a costa de rendimientos menores.
Cartera Sugerida:
70% en plazos fijos o bonos de corto plazo.
20% en fondos comunes de inversión conservadores.
10% en instrumentos líquidos, como FCI ajustados por CER.
Perfil Moderado
Este tipo de inversor está dispuesto a asumir algo más de riesgo en busca de mejores rendimientos, pero sin descuidar la seguridad. Busca un equilibrio entre el crecimiento del capital y su preservación.
Cartera Sugerida:
50% en bonos de corto y largo plazo.
30% en fondos comunes de inversión mixtos (con algo de exposición a acciones).
20% en FCI o instrumentos de liquidez rápida.
Perfil Agresivo
El inversor agresivo busca maximizar los rendimientos a largo plazo, aceptando una mayor volatilidad y riesgo en el corto plazo. Este perfil es ideal si tenés objetivos a largo plazo y podés soportar las fluctuaciones del mercado.
Cartera Sugerida:
60% en acciones.
30% en fondos comunes de inversión con renta variable.
10% en bonos de largo plazo.
En conclusión, el plazo de la inversión y el perfil de inversor son dos aspectos fundamentales a considerar antes de tomar cualquier decisión. Si sos más conservador, lo mejor será priorizar la seguridad y mantener una liquidez mayor. En cambio, si tenés un perfil más agresivo, podés aprovechar las inversiones a largo plazo para hacer crecer tu patrimonio con el tiempo.
Siempre es importante revisar periódicamente tu cartera para asegurarte de que sigue alineada con tus objetivos y circunstancias personales.
¡La clave está en encontrar el equilibrio que más se ajuste a tus objetivos financieros!